Convento de las carmelitas descalzasbellavilla

convento carmelitas

Religiosas provenientes del Carmelo de Santa Fe de Bogotá fundaron el 8 de abril de 1645 el convento de las carmelitas descalzas. Es la casa de la Virgen del Carmen, pues durante un año permanece allí a la espera de las fiestas patronales. La edificación es una de las más antiguas de Colombia y conserva el mismo estilo desde su fundación, en su interior las monjas cuentan con un cementerio privado y un huerto para cultivar sus propias hortalizas. Al lado del altar mayor y de la capilla de la Iglesia están los salones del coro, donde las monjas acompañan todas las misas con sus cánticos y reciben la comunión a través de las rejas que las separan del Sacerdote celebrante.

En el convento hay cerca de 30 monjas que han vivido permanentemente en clausura y quienes se dedican a orar y a elaborar elementos religiosos para su subsistencia. Por petición de ellas hace un poco más de 100 años y desde la fundación del convento de padres Carmelitas en 1911, su misma comunidad religiosa, cuentan con capellán propio, pues lo solicitaban con bastante insistencia para prestar los servicios en la Iglesia. Anteriormente era el párroco Dominico de turno quien oficiaba la misa en su Iglesia y hacia las veces de confesor.

El sostenimiento de esta comunidad religiosa de clausura depende en gran parte de las contribuciones de sus feligreses devotos de la Virgen del Carmen y de la elaboración de artículos religiosos que venden en el mismo convento, especialmente en la segunda y tercera semana del mes de julio, donde se celebra las fiestas de la Virgen del Carmen. Como dato curioso cuando los cargueros de la Virgen, una vez terminan el recorrido de la procesión de la Virgen por las calles del municipio, se reúnen para recolectar algunos dineros que entregan a las monjas para el cuidado y conservación de la imágen de la Virgen; ellas en retribución les entregan a cada uno escapularios elaborados y bendecidos por ellas con un manojo de albahaca cultivado también por ellas y que representa un bálsamo especial contra las enfermedades físicas.